Combatir el Asma Sintomas y Tratamiento

El Asma es una Insuficiencia respiratoria aguda, que en general se instaura de manera brusca.
Existen múltiples factores etiológicos capaces de desencadenar un síndrome asmático. Cabe distinguir en especial dos formas de asma, la cardiaca y la bronquial, cuya etiología, tratamiento y pronóstico son sumamente distintos.

Asma bronquial. Enfermedad disreactiva, caracterizada por una especial reacción del árbol respiratorio (reacción asmática) frente a diversos agentes etiológicos, siendo el principal de naturaleza alérgica. Este proceso, caracterizado por un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda, puede presentarse, según la evolución de sus lesiones orgánicas, en forma de accesos o crisis asmáticas, con prolongados intervalos asintomáticos, ataques, de curso clínico más prolongado, y estado asmático, con síntomas continuos y permanentes. Los factores causales se denominan alérgenos, y son los que provocan y determinan el ataque al entrar en contacto con el individuo, ya sea por inhalación, ingestión, con tacto o inyección; de entre los posibles alérgenos destacan el polen, hongos, polvo de las casas, polvos especiales, productos dérmicos de animales, alimentos (trofoa-lergenos) y fármacos.

Estos elementos actúan sobre unos factores predisponentes, tales como la herencia de una especial hipersensibilidad al proceso, la existencia de una constitución hipersensible, determinados factores endocrinos, climáticos (estación del año, vientos, temperatura), infecciones, sistema nervioso autónomo, etc.

Las principales alteraciones anatomopatológicas consisten en espasmo de los bronquios, edema de la mucosa e ingurgitación circulatoria pulmonar. Clínicamente la manifestación fundamental estriba en dificultad espiratoria (disnea), de predominio nocturno, que en general se acompaña de una sintomatologia alérgica: urticaria, conjuntivitis, eccema, etc. Estas alteraciones hísticas producirán a largo plazo una serie de complicaciones orgánicas en el aparato respiratorio (enfisema, procesos infecciosos bronco pulmonares, etc.) o en el cardiocirculatorio (insuficiencia cardíaca derecha;

El tratamiento del asma estará encaminado, por un lado, a suprimir las crisis asmáticas (tratamiento sintomático) y, por otro, a desensibilizar al individuo contra los factores causales, ya sea eliminando el agente responsable (si se conoce), ya sea recurriendo a la desensibilización inespecífíca (tratamiento etiológico) y a otras medidas generales (psicoterapia, ejercicios respiratorios, etc.).

Asma cardiaca. Cuadro de insuficiencia respiratoria aguda, de carácter intenso y espectacular, que aparece en enfermos cardíacos, especialmente cuando finaliza el día o en las primeras horas de la noche. Las crisis paroxísticas que se presentan en este tipo de asma son debidas a una insuficiencia cardiaca izquierda (por aumento de la tensión arterial, arteriosclerosis, lesiones aórticas, etc.), la cual motiva un entorpecimiento sanguíneo a nivel del circuito menor, comprobándose siempre la existencia de una ingurgitación pulmonar. Las manifestaciones clínicas principales consisten en tos, ansiedad, disnea paroxística de tipo inspiratorio, signos de colapso, a veces expectoración sanguinolenta, etc. La prolongación de estas crisis puede abocar al grave cuadro agudo respiratorio del edema pulmonar.