Combatir el Tabaquismo, adiccion al Tabaco. Dejar de Fumar. Perjuicios del tabaco.

El tabaquismo se presenta principalmente en los fumadores de cigarrillos que inhalan el humo (cosa no tan frecuente en el caso de la pipa o los cigarros).


Los productos responsables de este estado tóxico son, sobre todo, la nicotina y los alquitranes ; se calcula que por cada cigarrillo se inhalan, aproximadamente, 0,12 mg de nicotina. Es probable que influya también el CO aspirado, procedente de la combustión de las hojas, ricas en carbono. La cifra mínima para producir tabaquismo se calcula en un paquete diario de cigarrillos.

Los síntomas principales de esta intoxicación crónica son los siguientes: lengua seca y saburral, faringitis crónica irritativa, con ronquera, bronquitis, con tos seca y abundantes sibilancias que obstaculizan el sueño, palpitaciones cardíacas, dolores de angina de pecho, debilidad general, falta de apetito, crisis de taquicardia, disminución de la ventilación pulmonar, etc.

Por otra parte, este estado favorece extraordinariamente la aparición del cáncer bronquial, así como los infartos de miocardio. El tratamiento del tabaquismo exige el abandono o la limitación del hábito de fumar. Se aconseja, en todo caso, no inhalar el humo y no apurar el cigarrillo hasta más allá de su mitad.

El abandono del tabaco es difícil y requiere voluntad y ayuda en casi todos los casos puesto que el organismo sufre una habituación, demostrada por los síntomas de abstinencia que se producen al suprimir el hábito (irritabilidad, dolores de cabeza, náuseas, sudores, etc.) y que pueden durar hasta una semana.

Conseguido el abandono, el individuo se siente mucho mejor, tiene el olfato más fino, aumenta el apetito, deja de toser y respira con mayor facilidad.