Combatir la Miopia. Coreccion Visual Usar gafas.

La miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia se deben todas a un fallo de las estructuras y mecanismos que intervienen en la refracción ocular.


La causa más común de miopía es el aumento del diámetro anteroposterior del ojo por encima de los 23 mm normales, pero también puede deberse al aumento de la curvatura corneal, inicio de catarata, espasmo de la acomodación, causas todas que producen un aumento de la refracción del cristalino.

En la presentación de miopía los factores hereditarios desempeñan un papel fundamental. Suele desarrollarse moderadamente durante la juventud y su progresión se detiene hacia los 20 años; esta forma, denominada miopía simple o estacionaria, se opone a otra en que el defecto ocular se incrementa incluso después de los 25 años (miopía progresiva), y se asocia en ocasiones con lesiones destructivas graves del ojo (miopía maligna) y predispone al desprendimiento de retina.

La manifestación clínica más constante es la visión imperfecta a distancia, conservándose la visión cercana. En grados avanzados se aprecia prominencia de los ojos, dilatación de las pupilas y posición de los párpados muy apretada, en un intento de aumentar la convexidad de las estructuras que intervienen en la acomodación ocular.

La convergencia ha de ser tan excesiva que llega a resultar muy dolorosa, con lo que en una fase más avanzada puede verse el abandono de este esfuerzo, con la aparición de un estrabismo divergente.

El tratamiento consiste en la utilización de lentes cóncavas, limitar el trabajo de manera que la vista no se fatigue y usar lentes distintas para visión lejana y para visión cercana. Los hábitos higiénicos más aconsejables son: al efectuar trabajos de cerca, hacerlo en las condiciones óptimas de iluminación y distancia al objeto, y no realizar sesiones excesivamente largas.