Que es la Epilepsia. Causas y efectos. Caracteristicas

La Epilepsia presenta un Cuadro clínico, habitualmente de aparición súbita y recurrente, consecutivo a una descarga o a una sucesión de descargas eléctricas sincrónicas de las neuronas de determinadas zonas del encéfalo. Tanto los factores predisponentes como los causales son muy diversos.

El conocimiento de la epilepsia es tan remoto como la misma humanidad. Su concepto ha sufrido las variaciones propias de cada época, dependiendo de la cultura, civilización, religión y costumbres. Así, en los albores de la cultura se pensaba que los afectos de esta enfermedad estaban poseídos por espíritus invisibles y por demonios.

Los griegos denominaban a este proceso patológico el mal sagrado. Pero ya desde antes de Hipócrates se sospechó que obedecía a una enfermedad, como lo demuestra el Código de Hammurabi (—2080), en que se dictan leyes concernientes a los matrimonios entre epilépticos; los hebreos elaboraron también reglas sanitarias para el control de los epilépticos.

Pero la epilepsia como entidad médica empezó a valorarse a partir de Hipócrates. Galeno fue el primero en definir la epilepsia, conceptuándola una convulsión de todo el cuerpo junto con la abolición de todas las funciones del conocimiento.

Mecanismos fisiopatológicos. Las neuronas encefálicas defectuosas causantes de las descargas anómalas se agrupan en un territorio determinado, formando el foco epiléptico. Las células que constituyen este foco poseen las siguientes propiedades: producir descargas paroxísticas y excesivas autónomas, intensificar progresivamente su excitabilidad, engendrar impulsos de rápida frecuencia.

Todo esto es causa de que se produzca un reiterado bombardeo de descargas eléctricas sobre focos epilépticos secundarios situados en áreas relacionadas anatómica y funcionalmente con el foco epiléptico primitivo.

La producción de focos epilépticos experimentales con penicilina, y el estudio, mediante microelectrodos situados en dichos focos, de los fenómenos eléctricos a que da lugar, ha aportado datos muy valiosos para explicar la fisiopatología de la epilepsia y su clínica. Mediante estos experimentos se ha determinado que la sucesión de fenómenos era la siguiente: en primer lugar se aprecia la aparición de descargas periódicas en forma de puntas correspondientes a la excitación del foco; a continuación, a medida que se incrementa la frecuencia de la descarga, las puntas se extienden alrededor del foco a nivel de la corteza, y si todavía persiste el incremento de la frecuencia de descarga, los electrodos localizados en regiones subcorticales, los del hemisferio contralateral e incluso los del tronco cerebral recogen la actividad eléctrica por la llegada de los impulsos excesivos desde el foco primitivo.

Si la descarga no es evitada por las estructuras inhibidoras cerebrales o no se agota por falta de oxígeno, se transmite a través del sistema llamado centroencefálico a la totalidad de la corteza cerebral. En este momento todos los electrodos situados en la corteza cerebral entran en actividad.

En clínica humana el foco primario es causado por una lesión evolutiva (como un tumor cerebral, arteriosclerosis cerebral, traumatismo, infecciones cerebrales o meingoencefálicas, etc.), caso en que se denomina epilepsia orgánica evolutiva y en general afecta a personas adultas, o bien se debe, lo que es mucho más frecuente, a pequeños focos de irritación consecutivos i meningoencefalitis, traumatismos o sufrimiento obstétrico con isquemia; estas formas se engloban bajo la denominación de epilepsia orgánica no evolutiva.

Tanto en un caso como en otro la crisis comicial puede manifestarse con signos motores, sensitivos, sensoriales, psíquicos y vegetativos, dependiendo de dónde parta la descarga excesiva, o sea, de dónde está ubicado el foco epiléptico. Si la descarga no se propaga a los centros subcorticales se constituye la epilepsia con sintomatología elemental. Un simple hormigueo ascendente en una extremidad puede constituir una crisis comicial de este grupo. Si la descarga inicial afecta el lóbulo temporal y especialmente el sistema límbico, se desarrolla la  epilepsia parcial con sintomatología compleja, porque esta región del encéfalo integra las más variadas y complicadas funciones, ya sean motoras, sensitivas, psíquicas, etc, constituyéndose la epilepsia llamada "psicomotora" o "temporal", de gran importancia puesto que es la más frecuente.

Si la descarga se propaga al tronco cerebral y al sistema difuso centroencefálico, a continuación de los fenómenos antes citados aparece en primer lugar la pérdida de conciencia del epiléptico, con convulsiones primeramente tónicas y después clónicas. Se pierde la conciencia por abolirse la función del centroencéfalo por hiperexcitación, y las convulsiones son consecutivas a la excitación excesiva de las proyecciones reticulospinales facilitadoras que parten del troncocerebral. Al mismo tiempo existe frecuentemente pérdida de la función de los esfinteres y emisión de saliva por la boca. este tipo de epilepsia recibe el nombre de gran mal epiléptico secundariamente generalizado, ya que la descarga inicial proviene de la corteza. Las sensaciones previas a la pérdida de la conciencia se llaman auras epilepticas.
Como se puede apreciar, este tipo de epilepsia se ajusta a la definición de Galeno. Sin embargo, la descarga neurona! puede tener lugar primariamente en el centroencéfalo y en este caso la epilepsia es generalizada desde el inicio y no existe aura, ya que este sistema es inespecífico. A este grupo pertenecen las epilepsias funcionales o constitucionales de base hereditaria, que solo abarcan el 5 %, y entre las cuales se incluye el pequeño mal centroencefálico, que cursa durante unos segundos con afectación de la conciencia y sin otras manifestaciones (por esto se llama también ausencia típica).

Sus características electroencefalográficas son bien definidas. No aparezca convulsiones porque la descarga neuronal no se transmite al tronco cerebral, sino cínicamente al centroencéfalo. El diagnostico bioeléctrico se establece mediante el estudio del electroencefalograma y su tratamiento con anticonvulsionantes.