Que es la Peritonitis. Tratamiento y Curación.

Causas de peritonitis
. La inflamación del peritoneo es provocada por agentes infecciosos o químicos; las puertas de entrada pueden ser: a) Ruptura peritoneal por perforación del tracto digestivo (úlcera gastrointestinal, neoplasia, divertículo), o por agresión con arma de fuego, o arma blanca, o por una contusión que provoque una solución de continuidad en el peritoneo parietal o en el visceral, o en ambos, b) Inflamación de órganos subyacentes: apendicitis, colecistitis, salpingitis. En ocasiones este mecanismo se combina con el anterior, c) Septicemia con transporte de los gérmenes hasta el peritoneo.


Según el agente, se distinguen dos grandes grupos de peritonitis: químicas e infecciosas. Las primeras se deben a la irrupción en la cavidad peritoneal de líquido enzimáticamente activo o de pH ácido o alcalino (jugos gástrico, duodenal o biliar); su característica más llamativa es la brusquedad de su inicio (dolor en puñalada). Las peritonitis infecciosas son causadas por la presencia de un microorganismo (colibacilos, estafilococos, enterococos, estreptococos, gonococos, neumococos y bacilos anaerobios), la sintomatología se instaura de modo solapado, de acuerdo con la multiplicación de los gérmenes patógenos.

Manifestaciones clínicas. La expresión clínica de una peritonitis es la de un abdomen agudo (dolor y contractura abdominal, íleo, choque) que evoluciona en tres fases: de choque primario, latente y de choque tóxico. Las formas clínicas más comunes de la peritonitis son:
Peritonitis agudas generalizadas. Consecuencia de la perforación de una víscera hueca (estómago, duodeno, apéndice o vesícula biliar) o de la ruptura de vísceras macizas (hígado y bazo). En este caso la sangre coleccionada es la responsable de la irritación peritoneal, y, en consecuencia, es el choque por pérdida hemática lo que confiere mayor gravedad al cuadro. Existen dos tipos especiales de peritonitis generalizada de etiología infecciosa: la peritonitis neumocócica, que se da preferentemente en niñas de 4 a 5 años de edad con deficiencias de higiene, lo que sugiere una vía de penetración vaginal, y la peritonitis estreptocócica, que puede ser primitiva o metastásica, es decir, proveniente de un foco infeccioso previo, generalmente anginas, la piel (escarlatina o erisipela) o el útero (fiebre puerperal).

Ambos tipos de peritonitis son de tratamiento exclusivamente médico.

Peritonitis agudas localizadas. En ellas predomina la sintomatología local, aunque no es infrecuente la afectación del estado general (abscesos subfrénicos, úlceras gastroduodenales, apendicitis, colecistitis).
Peritonitis crónicas generalizadas. Las más frecuentes son las tuberculosas; el bacilo procede de lesiones intestinales o de ganglios locales, aunque también puede ser transportado por la sangre.

Peritonitis crónicas localizadas.  Se caracterizan por la neoformación de tejido. Entre ellas cabe mencionar la perivisceritis y la peritonitis encapsulante. Ambas enfermedades son de etiología incierta. Los primeros síntomas de estas peritonitis plásticas son tumoraciones abdominales, dolores vagos, o simplemente, alteraciones del tránsito digestivo que pueden llegar incluso a provocar una oclusión.

Tratamiento. El tratamiento de la peritonitis depende de la causa; en ocasiones únicamente es médico (peritonitis neumocócica, estreptocócica, tuberculosa), y en otros casos sólo es posible su curación mediante técnicas quirúrgicas que pueden ser de indicación urgente (perforaciones) o no (drenaje de abscesos).