Arritmia y Arritmia Sinusual. Causas y prevencion.

Las arritmias comprenden todo tipo de perturbaciones (en cuanto a frecuencia, periodicidad, intensidad, etc.) del latido cardíaco que traducen alteraciones en la estimulación cardiaca. Si los latidos cardíacos se suceden a intervalos regulares, se habla de arritmia regular.


En cambio, en las arritmias llamadas irregulares está alterada la periodicidad de los latidos cardíacos. Estas arritmias irregulares pueden serlo sólo relativamente, por existir una cierta periodicidad de los latidos cardíacos, aunque ésta sea anormal, y se habla en este caso de arritmias periódicas o alorritmias; se denominan arritmias irregulares absolutas, aperiódicas o totales aquellas en que no es posible percibir ninguna ordenación ni periodicidad en la sucesión de los latidos cardíacos.

La etiología de las arritmias es muy variada; pueden ser debidas a lesiones del miocardio (inflamación, isquemia, degeneración, etc.) o a alteraciones del mismo que no tienen traducción anatómica (distonías vegetativas, intoxicaciones, sobrecargas, etc.), pero en muchos casos aparecen en individuos sanos y no tienen significación patológica.

El método fundamental para el diagnóstico de las arritmias es el electrocardiograma. Se acostumbra clasificar las arritmias considerándolas como debidas a alteraciones de una determinada propiedad del miocardio; de este modo, a las alteraciones del automatismo corresponderían las llamadas arritmias cronótropas (taquicardia, bradicardia y arritmias sinusales) y las arritmias batmótropas (extrasístoles, taquicardias paroxísticas, aleteo auricular, ritmo nodal, ritmo idioventricular, pararritmias, fibrilación auricular y ventricular y marcapaso errante), también denominadas "ritmos heterótopos" porque el estímulo de la contracción cardiaca se origina en este caso en un lugar distinto al normal (nódulo sinusal) contrariamente a lo que ocurre en las arritmias cronótropas ("ritmos nonnótopos").

Las arritmias que se consideran debidas a un trastorno de la conductibilidad se denominan arritmias dromótropas y son los bloqueos, el síndrome de Wolff-Parkinson-White, las alternancias eléctricas, etc. Sin embargo, esta esquematización, de eficacia didáctica, resulta artificial, por cuanto las propiedades del miocardio constituyen un todo indivisible y una arritmia no es alteración simple de una propiedad del miocardio, sino un trastorno del miocardio con una compleja alteración de todas sus propiedades.

En realidad la mayoría de arritmias se deben a una perturbación del miocardio especializado (sistema excitoconductor del corazón), ya que quizá sólo la alterancia depende exclusivamente del miocardio ordinario; de forma muy simple las arritmias pueden considerarse como resultantes de una exacerbación o de una depresión de las funciones de dicho miocardio especializado.

Arritmia sinusal. En esta variedad de arritmia se conservan las propiedades de excitabilidad y conducción del estímulo de la contracción cardiaca desde su punto normal de partida; ello se traduce por trazados electrocardiográficos completos, pero con variaciones en la periodicidad.

Se distinguen tres tipos de arritmias sinusales:
1) Arritmia respiratoria, que consiste en la aceleración de la frecuencia cardiaca en la inspiración y su disminución en la espiración. Se observa en un 50 % de adolescentes.

2) Arritmia sinusal simple, que depende, como la anterior, de alteraciones del tono vagal (hipertonía), pero no se relaciona con el ciclo respiratorio. Es también trivial.

3) Arritmia por paro sinusal. Consiste en la falta de producción de un estímulo a nivel del nódulo sinusal y el consiguiente fallo de un latido cardíaco. Se debe probablemente a un reflejo vagotónico.