Combatir la Angina de Pecho. Sintomas, Tratamiento.

La Angina de pecho es un síndrome caracterizado por la aparición súbita de un acceso estenocardia, es decir, de dolor violento, constrictivo, angustioso y continuo del tórax (zona retrostemal o precardíaca generalmente. Suele presentarse con el esfuerzo y se alivia con el reposo o con la administración de nitroglicerina, en 1 ó 2 minutos.


Este síndrome, en la mayoría de los casos, traduce la existencia de una insuficiencia coronaria brusca o aguda, de esfuerzo y de corta duración, lo que supone una isquemia parcial del miocardio, aunque sin alteraciones estructurales del mismo. Su importancia reside (al igual que en otras coronariopatías) en que se acompaña de una cierta propensión a la muerte súbita.

Las causas pueden ser muy variadas: diversas alteraciones anatómicas (aortitis, aneurismas, valvulopatías, etc.) o funcionales (taquicardia, anemia, tirotoxicosis, hipertensión) y sobre todo la arteriosclerosis, que a su vez es la causa más importante de la patología de las arterias coronarias; esto explica una serie de características comunes a estas afecciones en lo que se refiere a la influencia del régimen de vida, el sexo, la edad de presentación, el papel de la predisposición familiar, etc.

En muchos casos puede explicarse la angina de pecho por la imposibilidad de distensión de las coronarias (rígidas por la arteriosclerosis), con lo que su caudal sanguíneo no responde a las mayores necesidades que .el esfuerzo impone al miocardio. En otros casos el ataque puede ser efecto de espasmos vasculares debidos a una hiperexcitabilidad patológica de las coronarias sobre la base de lesiones orgánicas; pero a veces el mecanismo del acceso anginoso es más complejo.

En todo caso el dolor del angor tiene su origen en un déficit agudo de oxígeno del miocardio. Aparte del esfuerzo, son factores desencadenantes de la angina: las emociones, las comidas copiosas, el tabaco, el frío, la hipoglucemia, etc.; a veces, no obstante, la angina se presenta en reposo, especialmente durante el sueño.

En ocasiones la sintomatología no es tan típica en cuanto a calidad (dolor constrictivo, angustiante), localización  (retrostemal) e irradiación (cuello, extremidad superior izquierda, etc.) del dolor; los casos extremos son los de "angor intrincado", en los que la existencia de una afección extracoronaria (esquelética, biliar, gástrica), modifica las manifestaciones clínicas de ambas alteraciones.

Una forma más severa de angina es la llamada angina premfarto o síndrome intermedio o premonitorio. Esta angina es prolongada, no cede con el reposo ni a veces con la nitroglicerina; puede confundirse con el infarto de miocardio, aunque los datos biológicos y electrocardiográficos lo descartan. Las alteraciones del electrocardiograma en la angina, cuando existen, corresponden a isquemias miocárdicas de distinta localización.

Su evolución y el pronóstico son muy variables y dependen de muchas circunstancias, tales como afección causal, estado funcional de las coronarias, complicaciones, tratamiento, etc. Hay enfermos que fallecen (por fibrilación ventricular) en un primer ataque, mientras que otros viven durante años libres de molestias (aunque, en general, a los 6 anos hay recidivas en forma de angina o de infarto de miocardio) y en otros las crisis se suceden con mayor frecuencia, hasta llegar a varias en un mismo día (estado de mal anginoso), siendo también graves estos casos.

En el tratamiento del angor se tenderá en primer lugar a combatir toda enfermedad fundamental (anemias, valvulopatías, hipertensión, arritmias) que contribuya a aumentar el trabajo del corazón, sin que este aumento se corresponda con un incremento paralelo de la circulación coronaria.

Son también fundamentales una serie de normas higiénicas generales:
a) Debe fomentarse el ejercicio físico (el sedentarismo es perjudicial, ya que no estimula el establecimiento de una circulación coronaria colateral compensadora).

b) Se evitarán la ansiedad, los temores y los stress emocionales, ya que favorecen las crisis anginosas al provocar una hiperexcitabilidad refleja (por ello son recomendables ciertos tranquilizantes).

c) La dieta tenderá a reducir el colesterol y no debe producir sobrecarga cardiocirculatoria.

d) Debe suprimirse el tabaco. Estas normas serán más o menos estrictas según la gravedad del caso.
En cuanto a los fármacos empleados en el tratamiento y profilaxis de la angina, los fundamentales son los llamados coronariodilatadores, tales como la nitroglicerina, nitrito de amilo, etc.