Operar de Cataratas. Beneficios de la operacion y Cura

Principales tipos de catarata. Se han establecido dos grandes grupos: las adquiridas y las congénitas.

Las cataratas adquiridas pueden aparecer por: influencia de la edad (catarata senil);alteraciones endocrino-metabólicas (catarata diabética); hipocalcemia (catarata de la tetania paratiroidea); contusiones en el ojo o zona circundante (catarata traumática); exposición a ciertas radiaciones, como rayos X y rayos infrarrojos (catarata por irradiación); shock eléctrico o por el rayo (catarata eléctrica); inflamaciones endoculares prolongadas (catarata sintomática, patológica o complicada), y por la influencia de ciertos medicamentos o substancias tóxicas.

La catarata senil, o catarata de los ancianos, constituye la alteración patológica más corriente de todas las que se presentan en el cristalino. Aparece con cierta frecuencia, y en ambos ojos, después de la edad media de la vida, y es proporcionalmente mucho más común en las personas de edad avanzada. No obstante, a veces el cristalino se vuelve opaco en una edad temprana de la vida (catarata juvenil).

Las cataratas adquiridas son generalmente progresivas, terminando por afectar todo el cristalino. Su evolución puede ser lenta o, por el contrario, más bien acelerada. Según el grado de desarrollo alcanzado pueden ser: incipientes, semimaduras, intumescentes, maduras e hipermaduras. En la fase de madurez el cristalino está totalmente opacificado.

En las cataratas congénitas los niños nacen ya con una opacidad del cristalino. Existen múltiples variedades. Son relativamente poco frecuentes y pueden tener un origen hereditario o ser consecuencia de influencias nocivas durante el embarazo, como desnutrición, rubéola, toxoplasmosis, defectos de oxigenación, etc. Las opacidades congénitas son en general estacionarias v pueden ir acompañadas de otras anomalías congénitas del ojo.

Manifestaciones clínicas. El síntoma subjetivo más importante de las cataratas adquiridas consiste en una disminución lenta y progresiva de la visión, relacionada con la situación v densidad de las opacidades en el cristalino, hasta que llega un momento en que el paciente sólo ve bultos y, al fin, únicamente percibe la luz. Los síntomas mínales pueden consistir en visión borrosa, como si se mirase a través de la niebla, sensación de deslumbramiento, visión de halos coloreados y cambio de tonalidad en los colores.

Otro síntoma inicial consiste en que el ojo se vuelve miope, porque el cristalino se hincha, y el paciente, que antes necesitaba gafas para leer, puede hacerlo sin ellas en una edad avanzada.
En la pupila se aprecia opacidades blancogrisáceas o blanquecinas que se ponen de manifiesto especialmente bajo iluminación focal. Según la topografía de estas opacidades (en el núcleo del cristalino, en la corteza, en la parte central de la cápsula, hacia delante o hacia atrás) la catarata se denomina nuclear, cortical, polar anterior, polar posterior, subcapsular posterior, etc.

Tratamiento de la catarata. No existe tratamiento médico de la catarata. Ningún medicamento es capaz de "disolverla". La visión perdida únicamente puede recuperarse eliminando las opacidades que interfieren el paso de los rayos luminosos hacia la retina. Esto sólo es posible mediante la extracción quirúrgica del cristalino opacifícado, es decir, de la catarata.

La gran mayoría de las operaciones de catarata dan muy buenos resultados visuales si ni la retina ni otros tejidos del ojo padecen antiguas lesiones serias. El tratamiento de la catarata es, pues, exclusivamente quirúrgico y tiene por objeto extraer el cristalino opacifícado, ya sea parcialmente, dejando en el interior del ojo la cápsula cristaliniana (extracción extracapsular), o en su totalidad (extracción intracapsular).

Después de una extracción extracapsular pueden quedar algunos restos de fibras cristalinianas adheridas a la cápsula, que se fusionan con ella. El conjunto así formado suele opacifícarse al cabo de más o menos tiempo y da lugar a la catarata secundaria, que obliga a una reintervención denominada capsulotomía.

La extracción intracapsular tiene grandes ventajas sobre la extracapsular en pacientes mayores de 15 a 20 años, y ha sido adoptada universalmente. Para extraer la catarata utilizando este método es necesario, en primer lugar, practicar un corte o incisión en el ojo que permita sacarla de su interior.

Después de la operación de la catarata el ojo queda sin la lente cristaliniana (afaquia). Por esto, el paciente, para ver bien, necesita llevar unos cristales correctores. Es necesario cierto tiempo para adaptarse al uso de estos anteojos, algunas personas necesitan unas semanas de práctica, antes de adquirir una completa confianza en sí mismos. Las lentillas de contacto son ventajosas para quienes las toleran y desean llevarlas. Los miopes fuertes (-18 o más dioptrías) pueden en muchos casos, prescindir lo mismo de las gafas graduadas que de las lentillas de contacto, por "compensarse" la refracción del ojo al extraer la catarata.