Parkinson. Enfermedad de Parkinson. Mal de Parkinson.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno de la función motora, caracterizado fundamentalmente por debilidad de los movimientos voluntarios, rigidez, temblor de reposo y amimia. La enfermedad de Parkinson se debe a la lesión de las masas grises, particularmente de la sustancia negra y del pallidurn.

Entre las causas más comunes de esta dolencia se hallan: las alteraciones vasculares, que provocan el parkinsonismo arteriosclerótico, el más frecuente; las infecciones, sobre todo las encefálicas, que causan el parkinsonismo postencefalítico; los tóxicos, como óxido de carbono, manganeso, magnesio, plomo, etc., que provocan el parkinsonismo tóxico; los fármacos como la clorpromacina y la reserpina, a dosis altas, desencadenan el parkinsonismo medicamentoso; finalmente, hay una forma cuya causa se desconoce, y que se denomina parkinsonismo idiopático o parálisis agitante.

La enfermedad suele empezar entre los 50 y los 60 años. Los hombres son los más afectados. Excepcionalmente, es hereditaria.

Las manifestaciones clínicas más importantes son: pérdida de la mímica facial, ausencia de parpadeo y movimientos voluntarios lentos, sobre todo los más distales. La palabra se vuelve monótona, con defectos de pronunciación. La escritura adopta caracteres pequeños. El temblor de reposo suele ser el primer signo ostensible de la enfermedad, y se manifiesta en algún miembro superior; igual ocurre con la rigidez, que por lo general aparece después.

Aunque existe tratamiento médico, si es posible debe intervenirse al paciente con métodos de estereotaxia, que ofrecen muy buenas perspectivas.

La enfermedad debe su nombre a James Parkinson, (1755-Londres, 1824). Cirujano y paleontólogo británico, fue uno de los pioneros en el estudio de la apendicitis y describió en 1817 la enfermedad.