Sifilis, contagio evolucion y tratamiento.

La Sífilis es una enfermedad intersexual endémica, contagiosa y crónica, provocada por Treponema pallidum, descubierto por Schaudinn y. Hoffmann en 1905. Se inicia con el llamado chancro de inoculación y evoluciona a través de períodos clínicos bien definidos:primero se generaliza y luego vuelve a limitarse (sobre todo en el sistema nervioso, la aorta y el hígado).

El germen productor de la sífilis, Treponema pallidum, forma parte del grupo de los protozoos espiroquéticos, tiene forma espiral, y su longitud oscila entre 4 y 15 \i. Sus cultivos son muy difíciles, y en ellos pierde la virulencia. Puede encontrarse en las lesiones sifilíticas primarias y secundarias, pero resulta mucho más difícil de descubrir en la sífilis tardía.

Epidemiología y contagio. La sífilis está extendida por todo el mundo y es más maligna y exuberante en la raza negra. El progreso de la higiene, los quimioterápicos y los antibióticos disminuyeron mucho su morbilidad pero últimamente se ha recrudecido su incidencia.

Las materias infecciosas más importantes son los exudados del chancro inicial y las sifílides o lesiones cutáneas mucosas secundarias. La sangre suele ser virulenta durante las fases floridas del período secundario, y entonces pueden ser infecciosos la saliva, la leche, el flujo menstrual e incluso la orina. Finger fue el primero en demostrar experimentalmente la infecciosidad del semen. Ello concuerda con la frecuencia con que se afecta el testículo, a menudo de forma poco aparente, y lo elevado del número de contagios sexuales.

Atendiendo al mecanismo del contagio y al momento en que ocurre, hay que distinguir dos variedades de sífilis: 1) sífilis adquirida después del nacimiento, o sífilis posfetal, y 2) sífilis adquirida antes del nacimiento, o sífilis congénita.

La sífilis del joven o el adulto suele penetrar a través de la piel o las mucosas de la región genital. La mayoría de los contagios son venéreos, tanto por medio del coito o de contactos buco genitales como por sifílides secundarias, flujo menstrual, etc. También puede transmitirse a través de vasos o cubiertos contaminados, transfusiones sanguíneas, etc. Las pequeñas erosiones cutáneo mucosas facilitan considerablemente la penetración del treponema sifilítico.

La sífilis congénita o heredosífilis siempre procede de la madre. La infección total suele ocurrir a partir del tercer mes de la gestación. Puede presentarse al nacer, después de los tres meses de edad o incluso más tarde. Las formas clínicas más importantes del lactante son: a) La coriza sifilítica, con secreción muco purulenta y desarrollo de la típica nariz en silla de montar. b) El pénfigo palmoplantar, con grandes vesículas que se rompen y dejan úlceras sangrientas, c) Las hepatosplenomeg alias. d) Las osteocondritis con desprendimientos epifisarios. e) La paroniquia y el piqueteado de las uñas. f) La neumonía alba.
Las principales manifestaciones de la sífilis congénita tardía son: a) defectos óseos, b) defectos dentarios, c) defectos sensoriales, y d) defectos cutáneos. Se cita como característica la tríada de Hutchinson: incisivos excavados, queratitis y sordera.

Patogenia. Inmunología. Es excepcional dar con sujetos que posean inmunidad natural congénita a la sífilis. En cambio, los ya infectados difícilmente la contraen de nuevo. A las 5-6 semanas del contagio aparecen en el suero anticuerpos antiluéticos —el hallazgo de los cuales posee notable valor diagnóstico—, que se analizan mediante la reacción de Wassermann.

Períodos evolutivos de la sífilis adquirida. Período primario. Comprende el plazo que va desde la aparición del chancro de inoculación, generalmente ostensible a los 18-25 días del coito infectante, hasta que, transcurridas 8-12 semanas de enfermedad inicial, comienza el período secundario; sus elementos clínicos más característicos son los cutáneos, y entre ellos la roséola y las placas mucosas; aparecen asimismo signos de generalización treponémica. Este segundo período dura generalmente 1-4 anos, y también es contagioso. Durante el período terciario la infección tiende a circunscribirse en determinados órganos (aorta, sistema nervioso, hígado, pulmón, etc.) y origina la lesión gomosa característica de esta fase de la infección, que a menudo se prolonga hasta la muerte del individuo. El período cuaternario comprende la tabes* y la parálisis* general progresiva.

Diagnóstico de la sífilis. Aparte de los rasgos clínicos ya citados, suele apelarse al estudio serológico del enfermo. Las reacciones específicas que sirven al diagnóstico son las de Wassermann, Meinicke y Kahn. La prueba de Nelson (inmovilización por métodos inmunológicos del treponema) posee una especificidad prácticamente absoluta; su técnica es compleja, y sólo está al alcance de los laboratorios especializados.

Tratamiento. La penicilina es, sin duda alguna, el medicamento más eficaz contra cualquiera de las formas de sífilis. A dosis adecuadas, este antibiótico consigue una proporción de curaciones del 90-95 %. En la actualidad se han abandonado casi por completo los arsenicales, el bismuto y el mercurio.
La respuesta clínica al tratamiento penicilínico suele ser muy rápida. En cambio, la negatividad serológica es más tardía, generalmente tiene lugar después de los tres meses y medio, o más. Una vez concluido el tratamiento es preciso efectuar controles periódicos para asegurarse de la curación.