Ictus Tipos de ictus Síntomas Causas y Tratamiento

El ictus es una serie de manifestaciones de un grupo de enfermedades agudas que se caracterizan por producir una alteración de la circulación de la sangre en el cerebro. Esta alteración consiste en  la rotura o el taponamiento de una arteria, que hace que no llegue la sangre a una parte del cerebro y, por tanto, las células cerebrales mueran.

Ictus es el nombre científico de lo que se conoce con otros diferentes nombres: derrame cerebral, apoplejía,  embolia cerebral, trombosis, enfermedad vascular….

Los ictus pueden producir distintos grados de discapacidad que requieran rehabilitación. Si la afectación dura menos de 24 horas, se trata de un ictus transitorio. La mayoría se resuelven completamente en menos de una hora.

El ictus afecta  principalmente a la población de edad avanzada, aunque el número de pacientes afectados menores de 65 años es importante (el 24% en 2010). Es la primera causa de muerte entre las mujeres y la tercera entre los hombres.

Causas
Las causas que provocan un Ictus son de diferentes tipos:
Ictus isquémico: se origina cuando se altera el flujo de la sangre a un área del cerebro causado por el taponamiento en una arteria cerebral o precerebral. Esto hace que las células cerebrales del área afectada mueran por falta de irrigación sanguínea, o sea, por falta de oxígeno (isquemia). Este taponamiento puede debersea diversas causas. Puede ser debido al bloqueo o estrechamiento de las arterias que van al cerebro porque se deposita colesterol en la pared arterial, y es un proceso conocido como arteriosclerosis o ateromatosis.
El taponamiento de una arteria cerebral también puede ser debido a un coágulo proveniente de otra parte del cuerpo, por ejemplo del corazón, y en este caso hablamos de embolia cerebral. Hay algunas otras causas de alteración de las arterias, como por ejemplo la vasculitis (inflamación de los vasos sanguineos).

Ictus hemorrágico: en este caso las arterias se rompen a causa, por lo general, de elevaciones de la presión arterial o bien por una malformación previa, y la sangre se dispersa por el cerebro. Un tipo especifico de hemorragia tiene ocurre cuando la mayor parte del sangrado es en la superficie del cerebro (hemorragia subaracnoidea). Las malformaciones más frecuentes son:

Aneurismas: bolsas formadas en un punto determinado por la dilatación de las paredes de una arteria, y 
Malformaciones arteriovenenosas: generalmente, se atribuyen, al desarrollo anómalo del sistema vascular cerebral.

Síntomas
La principal característica del ictus es que los síntomas y signos aparecen de forma repentina. Hay algunos síntomas que nos pueden ayudar a identificar un ictus:

Debilidad que afecta a un lado del cuerpo.
Pérdida de visión en un ojo o parcial en los dos.
Dificultad o pérdida del habla
Pérdida de fuerza o parálisis en un lado de la cara o del cuerpo    
Pérdida de sensibilidad en un lado de la cara o del cuerpo    
Incapacidad para andar inestabilidad,   
Dolor de cabeza repentino y muy intenso, no habitual

El ictus transitorio presenta los mismos síntomas, pero rápidamente desaparecen sin dejar secuelas. Eso no quiere decir que no sea importante, sino todo lo contrario: es una situación de alto riesgo, que requiere ser atendida urgentemente.

Diagnóstico
Si se cree que una persona puede tener un ictus, hay que solicitarle que haga tres acciones: Que sonría (para ver si hay asimetrías en la movilización de la cara), que levante los dos brazos (para ver si hay debilidad o pérdida de fuerza) y que hable. Si el sujeto no puede hacer alguna de estas tres acciones, hay que avisar urgentemente a los servicios de emergencias.

El ictus es una enfermedad aguda grave que por lo general obliga a hacer el ingreso hospitalario para especificar la causa. Para el diagnóstico hay que hacer diversas pruebas.

Tratamiento.
Es importante que entre el inicio de los síntomas y el diagnostico, pase el menor tiempo posible, ya que a medida que el tiempo transcurre, menos posibilidad hay de tratarlo y más de presentar secuelas permanentes. Por ello es de suma importancia la atención urgente y el rápido aviso a emergencias explicando los síntomas.

El tratamiento del Ictus se hace con todos los medios de que se dispone actualmente: quirúrgicos, farmacológicos, y otros.

Los síntomas pueden mejorar en el transcurso del ingreso hospitalario y haber desaparecido en el momento del alta. En muchos casos, sin embargo, la discapacidad puede subsistir con más o menos intensidad y afectar diferentes ámbitos de la vida del paciente.

Prevención
La probabilidad de sufrir una enfermedad arterial va asociado a la influencia de los factores de riesgo vascular que causan la lesión de las arterias. Estos factores pueden aparecer individualmente o sumarse en un mismo paciente, lo que hace que el riesgo se multiplique.

Hay factores de riesgo no alterables (como la edad, el sexo y la genética) sobre los cuales no se puede proceder, y otros en los cuales sí que se puede incidir, como son:

La hipertensión arterial
El colesterol
La diabetes
La obesidad
El sedentarismo
El tabaco
El alcohol
  
Hay tres importantes recomendaciones para conseguir que se reduzca el riesgo vascular:

Procurar una alimentación sana y equilibrada: limitar el uso de grasas saturadas. Seguir una alimentación variada.

Hacer Ejercicio físico: quemar calorías ayuda a controlar la diabetes y los niveles de colesterol y reduce la presión arterial.

Dejar de fumar: reduce el riesgo de sufrir infartos de corazón o ictus, cáncer y otros problemas de salud.

Haber sufrido un ictus puede dejar alteraciones importantes alteraciones del movimiento, el habla, la sensibilidad, la visión, y las emociones. La pérdida total o parcial de estas funciones comporta algún tipo de discapacidad e implica un cambio de vida para el paciente y su familia.

Según el grado en que se vea afectado el paciente puede ser difícil volver a la vida normal, pero no se puede generalizar, ya que cada persona vive de diferente forma su situación. Es arduo que los familiares tomen conciencia de cómo la persona afectada por un ictus tiene que continuar la vida cotidiana. Su comportamiento y su pensamiento pueden, a veces,  parecer incoherentes, y tienen días buenos y días malos, con más o menos irritabilidad.

Tratamiento de rehabilitación

El tratamiento de rehabilitación radica en un conjunto de técnicas pensadas para mejorar la capacidad, es decir, para recuperar en lo posible la independencia en la movilidad y en la actividad de la vida cotidiana y lograr la máxima calidad de vida del paciente. Es recomendable que la rehabilitación comience lo antes posible.