Piojos Eliminación Tratamiento y Prevención.

Los piojos en la escuela.
Los piojos son unos  insectos parasitarios que viven entre el pelo de las personas y que se alimentan de su sangre. Su color es grisáceo, no tienen alas, miden unos dos milímetros de longitud y sobreviven hasta más de treinta días en una persona. Los huevos, o liendres, son blancos y aún más pequeños, como una escama de caspa y permanecen más de 15 días. Son más fáciles de descubrir en la línea del cuello y  también detrás de las orejas.

Los piojos son muy contagiosos y se reproducen con mucha rapidez: cada hembra pone entre cien y trescientos huevos que se adhieren fuertemente a la base del pelo. El huevo se incuba entre los siete y diez días y posteriormente se desarrolla la larva.

El contacto cercano o el uso compartido de efectos personales, tales como sombreros o cepillos para el pelo, conlleva un riesgo de parasitosis. Los niños de tres a once años y sus familiares adquieren piojos con más frecuencia. sin que ello signifique una falta de higiene personal.

La parasitosis más usual y habitual en el medio escolar (pediculosis) está ocasionada por el piojo de la cabeza (Pediculus capitis). El principal síntoma es el picor del cuero cabelludo debido a la irritación que la saliva del insecto causa en las pequeñas heridas de las picaduras. La irritación puede llegar a ser tan intensa que, al rascarse, se pueden producir pequeños rasguños en la piel e infecciones bacterianas.
Existen También los piojos del cuerpo y los piojos púbicos. A diferencia de los piojos del cuerpo, los de la cabeza nunca transfieren ni diseminan enfermedades, sólo viven en el pelo y esporádicamente en las cejas y las pestañas.

Los piojos del cuerpo se alimentan también de sangre humana, pero viven en las costuras  y los pliegues de la ropa. Son mayores que otros tipos de piojos y están relacionados con una mala higiene o coexistencia en condiciones de hacinamiento.

Los piojos del pubis infectan el área velluda de la región púbica o el vello de las axilas. La infestación se da principalmente en adolescentes y por lo general se transmiten durante la actividad sexual, pero también se pueden transmitir por contacto físico con objetos contaminados como puede ser la ropa de cama o la de uso personal.
Los piojos que habitan sobre el cuero cabelludo y sobre la ropa pueden llegar a ser difíciles de ver, excepto si la infestación es lo suficientemente importante.

El síntoma más característico es el intenso picor del cuero cabelludo. También lo son las lesiones pequeñas de las picaduras, que a continuación se pueden infectar y supurar, o la irritación.


Diagnostico

Para poder ver los piojos de la cabeza, es necesario mirar el pelo con detenimiento. Es posible verlos claramente, pero es preferible utilizar una lupa y efectuar la exploración con una  buena iluminación.
Se tiene que apartar hacia abajo el pelo, en secciones pequeñas hasta el cuero cabelludo, buscando tanto los piojos que se están en movimiento como los huevos. Se aconseja revisarlos un par de veces por semana, principalmente detrás de las orejas y en la nuca.
A veces las liendres se pueden confundir con la caspa y las escamas seborreícas, pero ambas formaciones no están adheridas al pelo y se sacan con facilidad. Además, la caspa no posee el brillo nacarado de las liendres.

Tratamiento

El tratamiento incluso se recomienda aunque solo se encuentra una liendre. Se basa en aplicar, cuanto antes mejor, un preparado insecticida (mejor cremas o lociones que no champús). Los que contienen permetrina al 1% por lo general actúan bien y se pueden comprar sin receta médica.

Hay que seguir rigurosamente las instrucciones porque se tendrá que repetir el proceso más de una vez con el fin de matar los piojos nuevos que han surgido de los huevos.

Para la eliminación de las liendres se puede enjuagar el cabello con una mezcla de agua y vinagre, y después pasar un peine de púas muy finas, aunque es mejor quitarlas con los dedos. Esta mezcla no las elimina todas y el resto vive en un porcentaje nada despreciable.

Es muy importante que, en las escuelas, todos los alumnos parasitados sean tratados a la vez simultáneamente, porque se pueden producir con facilidad contagios entre los niños afectados aún no tratados y los ya tratados. Los que no están  parasitados no se tienen que tratar. Los familiares afectados también se deben tratar simultáneamente, ya que si no,  podrían contagiar a los niños que están sanos y, de esta manera, dispersar los piojos en la escuela. 

Es aconsejable que los alumnos afectados no vayan a la escuela hasta que no hayan finalizado el tratamiento y hayan desaparecido todas las liendres. Durante la semana siguiente al inicio del tratamiento, debe revisarse cada día  el pelo y sacar las liendres que todavía puedan quedar. De no hacerse así, el tratamiento no habrá sido positivo.
Los piojos viven únicamente en las personas. No son necesarias medidas como limpiar muebles o locales y, por consiguiente, no es necesario cerrar la escuela o centro donde se hayan producido loscasos.
Se recomienda visitar al médico si los síntomas no desaparecen después del tratamiento genérico o si hay zonas de la piel enrojecidas o sensibles, lo cual podría significar una infección.


Prevención

Las medidas adecuadas preventivas consisten en el peinado y cepillado esmerados del pelo, dos o tres veces al día. Sólo se deben utilizar los cepillos, los peines,  las gorras y otros objetos que son propios y que se limpian de forma adecuada, de manera especial en casos de parasitosis (los cepillos y los peines tienen que lavarse con el mismo preparado antiparasitario y la ropa en agua muy caliente).

Como medida higiénica general, deberá lavarse la cabeza con agua y jabón dos o tres veces por semana, como mínimo. El uso preventivo de productos insecticidas no es recomendable en personas no parasitadas.