Ramas de la medicina: Nefrología (Riñón)

Rama de la medicina dedicada al estudio y enfermedades del riñón y de su patología, especialmente la nefritis. Las nefritis suelen clasificarse en dos grandes grupos:
Glomerulonefritis, cuando la lesión afecta fundamentalmente el glomérulo renal. Según la evolución se distinguen una forma aguda difusa, que es la más frecuente, una forma subaguda, una forma
subcrónica y una forma crónica, que evoluciona muy lentamente hacia la esclerosis renal con hipertensión arterial. Hay una forma de glomerulonefritis focal que sólo afecta algunos glomérulos.

Nefritis intersticiales, en que el proceso inflamatorio asienta en el tejido conjuntivo intersticial del riñón y puede propagarse a los vasos, glomérulos y túbulos renales.
Las formas más frecuentes son las pielonefritis agudas y crónicas, infecciones que afectan la pelvis renal y el intersticio.

La pielonefritis aguda es una infección producida casi exclusivamente (94 %) por gérmenes gramnegativos: Escherichia coli, Klebríella enterobacteriacea, Proteus y Pseudomonas, aunque en algunos casos
(6 %) la producen gérmenes grampositivos (estafilococos, enterococos). Estos gérmenes pueden llegar al riñón por diferentes vías: hematógena (a partir de un foco amigdalar, sinusitico, etc.), en rarísimas ocasiones por vía linfática, y, las más de las veces, por vía ascendente; en este caso la estasis urinaria es el factor más importante que interviene en la facilitación de la infección (útero gravídico, prostatismo, litiasis renal). El cuadro clínico comienza con un escalofrío y aguja térmica (39° C). Al cabo de unas horas se aprecian sudoración difusa, artromialgias generalizadas, alteraciones en la micción: polaquiuria, disuria y tenesmo y puñopercusión positiva.

La orina es turbia y maloliente. Anatomopatológicamente se observa una lesión siempre parcelar, con proliferación epitelial de la pelvis renal; en los casos graves aparecen abscesos múltiples entre la medula y el córtex. El diagnóstico se confirma con el examen de un sedimento de orina, pero si éste es negativo requiere la práctica de urocultivos para descartar definitivamente este proceso. Las complicaciones agudas son las propias de las colibacilosis; la persistencia del proceso da lugar a las formas de pielonefritis crónica.

La pielonefritis crónica es una infección renal de origen bacteriano, de curso solapado, y que causa lesiones irreversibles del tejido renal con instauración lenta de claudicación de este órgano (trastornos del equilibrio hidroelectrolítico y acidobásico con hipertensión y anemia).

Esta forma evolutiva se denomina también pielonefritis crónica activa, para diferenciarla de las formas en que el control precoz de los factores desencadenantes del proceso han dejado lesiones anatomopatológicas no evolutivas y que no repercuten sobre el funcionalismo renal.

OTRAS FORMAS DE NEFRITIS. Nefritis intersticial difusa escarlatinosa. Infección renal que aparece precozmente en el curso de una escarlatina; actualmente se presenta muy rara vez.

Nefritis intersticial hematógena difusa. No cursa con infección urinaria (generalmente su etiopatogenia es tóxico-hematógena, en especial por ingestión abusiva de fenacetina), sino con múltiples focos infiltrativos intrarrenales que evolucionan siempre hacia la esclerosis.

Clínicamente da manifestaciones muy parecidas a las de la
glomerulonefritis crónica, pero aquí la lesión afecta fundamentalmente al intersticio y los túbulos.

Nefritis intersticial focal aguda producida por sepsis. Determina los abscesos renales, Da una clínica de afectación general con fiebre y escalofríos, dolor lumbar, leucocitosis, anemia y esplenomegalia.

Nefritis intersticial focal producida por infección general. Es secundaria a tuberculosis, lepra, sífilis o mononucleosis infecciosa.