Ramas de la medicina: Psiquiatría (Trastornos mentales)

La Psiquiatria es la Ciencia que tiene por objeto el estudio y tratamiento de los trastornos mentales
Aunque la exposición de algunas enfermedades  mentales se encuentra en obras médicas antiguas y medievales, el estudio real de la patología psíquica no se inicia hasta el s. XVI; corresponde a este primer periodo de su historia la contribución de Mercuriale, Cadano, Paracelso y Félix Platter.

Los médicos renacentistas se interesaron por las enfermedades que Paracelso denominó invisibles; este autor estableció una inicial clasificación de las mismas que distinguía cuatro géneros de locura continua o incurable, a los que sumó los estados de alienación paroxística, las anomalías del carácter, la histeria y los trastornos mentales por posesión demoníaca.

Si el conocimiento de la enfermedad psíquica da comienzo en el Renacimiento, la constitución de la especialidad no tuvo lugar hasta las décadas finales del s. XVIII, cuando el médico posee ya un acervo de conocimientos efectivos sobre la constitución del sistema nervioso central, y 1a fisiología y la psicología han iniciado el estudio de las funciones sensitivas, sensoriales y propiamente psíquicas.

Al patólogo escocés William Cullen, creador de la neuropatología e introductor del concepto de neurosis, se debe una valiosa contribución a la psiquiatría. Decisivas son, en la formación de la especialidad, las obras de Vincenzo Chiarugi (Trattato medico analítico Della pazzia in generale e in spezie, 1793) y de Joseph Daquin (La philosophie de la folie, 1792), el texto psiquiátrico de J. G. Langerrnann (1797) y finalmente, el gran Tratado medico filosófico
 (1891), de Philippe Pinel; dos años posterior a esta obra es la de
Johann Christian Reil.

La psiquiatría es especialidad que, por diversas razones, cultivaron con particular asiduidad los médicos alemanes durante las décadas iniciales del s. XIX; son de destacar en esta etapa las contribuciones de Friedrich Groos, Johann Heimroth y Carl Wilhelm Ideler. En Viena destaca la labor de Ernst von Feuchtersleben. En Francia, por influjo de Pine], prosiguió el intento de alcanzar una clasificación objetiva de los síntomas y cuadros clínicos; colaboraron en este empeño especialistas tan destacados como Francois-Emmanuel Fodéré, Jean-Etienne-Dominique Esquirol y Jean-Pierre Falret. 

La asistencia al enfermo mental, sometida a decisivo cambio tras la obra precursora de Jean Colombier, Chiarugi, Langermann y Pinel, fue objeto de la atención especial, ya en el s. XIX, de Guillaume Ferrus, en Francia, y de John Conolly, creador en Gran Bretaña del método denominado non-restraínt.

Durante la segunda mitad del s. XIX y en las dos primeras décadas del siglo pasado, la psiquiatría acabó de constituirse en saber especializado, con reconocimiento social, por obra sobre todo de clínicos e investigadores franceses y alemanes. En la psiquiatría francesa mantuvo su vigencia la tendencia anatomoclínica; se buscó sobre todo la diferenciación de “cuadros clínicos”. Parchappe de Vinay propuso establecer una nosografía psiquiátrica sobre fundamentos neuropatológicos. Es importante la obra de Valentin Magnan y de Bénédicte-Auguste Morel; este último propuso la teoría de la
“degeneración” para explicar la enfermedad mental.

Puede decirse que la psiquiatría alemana positivista se inició con la doctrina somatológica de la enfermedad mental elaborada por Wilhelm Griesinger; realizaron aportaciones concretas, todas valiosas, a la especialidad Theodor Meynert, Bernhard von Gudden, Kahlbaum, E. Hecker y C. Westphal.

Paul Julius Moebius introdujo la clasificación de las psicosis en endógenas y exógenas, doctrina precursora de la decisiva labor nosotáxica de Emil Krapelin, con quien realmente da comienzo una nueva etapa en la historia de la psiquiatría.

Eugen Bleuler, Pierre Janet y Karl Jaspers aportaron orientaciones particulares, de indudable valor, a la evolución del pensamiento psiquiátrico. A la psicoterapia hipnótica, que triunfó sobre todo en manos de Hippolyte Bembeim, suceden las técnicas introducidas por el psicoanálisis, doctrina a la que la psiquiatría, como la medicina en general, debe logros decisivos.


Al auge actual de la psiquiatría han coadyuvado, en diversa medida, la aportación de la psicología científica, los estudios neurofisiológicos, las escuelas psicoanalíticas y, ya en la práctica clínica, los nuevos métodos de tratamiento y la contribución de las más recientes conquistas farmacológicas; de mención obligada, en lo que se refiere al tratamiento de la enfermedad mental, son el recurso a la piretoterapia para el tratamiento de la parálisis general progresiva, el uso del coma insulineo, la terapéutica convulsiva usando el cardiazol o métodos eléctricos, y el empleo de métodos quirúrgicos.